Un sueldo de 30.000 € puede costar 42.000 € y exigir 105.000 € de ventas. Cómo calcularlo antes de contratar.
En resumen
- Con cargas del 30 % y 3.000 € de otros costes, un sueldo de 30.000 € cuesta 42.000 € al año.
- Con un margen de contribución del 40 %, hay que vender 105.000 € más al año para pagarlo.
- Con un margen del 60 %, bastarían 70.000 €: cuanto menor el margen, más hay que vender.
Un empleado cuesta más que su sueldo
Al sueldo bruto hay que sumarle lo que paga la empresa por contratar: las cotizaciones sociales a su cargo y otros costes como el equipo, la formación, el software o el espacio. El porcentaje de las cotizaciones depende del país y del tipo de contrato, así que en este artículo usamos cifras ilustrativas.
Un ejemplo con cifras
Un sueldo bruto hipotético de 30.000 € al año, con un 30 % de cargas para la empresa (9.000 €) y 3.000 € de otros costes, cuesta 42.000 € al año: 3.500 € al mes.
Cuánto hay que vender para pagarlo
Esa es la pregunta que de verdad importa. Para pagar 42.000 € no basta con vender 42.000 €: cada venta tiene sus costes variables (materiales, comisiones, envíos…). Lo que queda para pagar costes fijos es el margen de contribución.
Con un margen de contribución del 40 %, cada 100 € vendidos dejan 40 €. Para cubrir 42.000 € necesitas vender 105.000 € más al año, unos 8.750 € al mes. Con un precio medio de 150 €, son 700 pedidos más al año, 59 al mes.
Con un margen del 60 %, bastarían 70.000 € al año: 5.833 € al mes, o 39 pedidos. Cuanto menor es tu margen, más tienes que vender para pagar a la misma persona.
Antes de contratar
- Pregúntate si esa persona generará esas ventas o liberará tiempo para que tú las generes. Si no, la contratación se paga con el beneficio que ya tenías.
- Cuenta el tiempo de arranque. Los primeros meses suele producir menos mientras aprende, y el coste corre desde el primer día. Ten caja para ese periodo.
- Consulta las cotizaciones de tu país y el convenio aplicable: cambian mucho el coste total.
- Compara alternativas: media jornada, un autónomo o una empresa externa para tareas concretas.
Calcula tu caso con la calculadora de coste de una contratación y comprueba tu punto de equilibrio con la de punto de equilibrio.