Del coste al precio: cinco formas de calcularlo y los errores que más dinero cuestan.
En resumen
- Un recargo del 50 % sobre el coste deja solo un 33 % de margen.
- Para un 40 % de margen: precio = coste ÷ 0,6.
- Si vendes en marketplaces, las comisiones se calculan sobre el precio final: no basta con sumarlas.
El punto de partida: tu coste completo
Antes de fijar un precio necesitas saber cuánto te cuesta de verdad cada unidad: compra o fabricación, transporte, embalaje y la parte de tus costes fijos que le corresponde. Supongamos un producto que te cuesta 12 €.
Cinco formas de llegar al precio
- Recargo sobre el coste. Sumas un porcentaje al coste: con un 50 %, 12 € pasan a 18 €. Es rápido, pero tu margen sobre el precio es solo del 33 %.
- Margen sobre el precio. Decides qué parte del precio quieres que te quede: para un 40 %, precio = coste ÷ (1 − 0,40) = 20 €. Es la forma correcta de garantizar un margen.
- Con las comisiones de venta. Si vendes en un marketplace que cobra un 15 %, más 0,30 € por pedido y 3 € de envío, para mantener un 30 % de margen necesitas cobrar 27,82 €. Las comisiones se calculan sobre el precio final, así que no basta con sumarlas.
- Desde el punto de equilibrio. Comprueba cuánto tienes que vender: con 3.000 € de costes fijos al mes, un precio de 20 € y 12 € de coste variable, necesitas 375 unidades (7.500 € de ventas) para no perder dinero. Si no es realista vender eso, el precio o los costes no encajan.
- Mirando al mercado. Lo que cobran productos parecidos y lo que tu cliente está dispuesto a pagar marcan el techo. Tus costes marcan el suelo.
Errores habituales
- Confundir margen y recargo, y creer que ganas un 50 % cuando ganas un 33 %.
- Olvidar costes por venta como envíos, comisiones o devoluciones.
- Bajar el precio sin hacer números: un descuento sale entero de tu margen y puede obligarte a vender mucho más para ganar lo mismo.
Calcula tu precio con la calculadora de precio, margen y recargo, revisa tu coste unitario, las comisiones de venta y tu punto de equilibrio.