Para una vivienda de 200.000 € pueden hacer falta 54.000 € ahorrados. Cómo calcularlo y cómo llegar.
En resumen
- Con una hipoteca del 80 % y 14.000 € de gastos, una vivienda de 200.000 € exige 54.000 € ahorrados.
- La cuota, al 3 % a 25 años, sería de 758,74 € al mes: un 27,1 % de 2.800 € de ingresos.
- Reunir 54.000 € en 5 años son 900 € al mes sin rentabilidad u 835,31 € al 3 %.
Cuánto dinero necesitas de verdad
Al comprar una vivienda con hipoteca, el banco no suele financiar el precio completo, y además hay que pagar impuestos y gastos de compra, que casi nunca se financian. El dinero que necesitas ahorrado es la suma de las dos cosas.
Un ejemplo hipotético: una vivienda de 200.000 € con una hipoteca de 160.000 € (el 80 % del precio) y 14.000 € de impuestos y gastos. Necesitas 54.000 €: 40.000 € de entrada y 14.000 € de gastos. Los impuestos y gastos dependen de tu país y tu región, así que consulta los tuyos antes de hacer la cuenta.
Comprueba también la cuota
Con esa hipoteca al 3 % a 25 años, la cuota sería de 758,74 € al mes. Con unos ingresos netos de 2.800 € al mes, supone un 27,1 %. Es mejor saberlo antes de empezar a ahorrar: si la cuota no encaja en tu presupuesto, quizá debas mirar viviendas más baratas o esperar a ganar más.
Un plan para reunir la entrada
Para juntar 54.000 € en 5 años, necesitas apartar 900 € al mes si el dinero no rinde nada. Si lo tienes en una cuenta o un depósito que da un 2 % anual, bastan 856,50 €; al 3 %, 835,31 €. Son cifras hipotéticas: comprueba lo que te pagan de verdad.
Para el dinero que vas a usar en pocos años, lo prudente es no arriesgarlo. Si inviertes en bolsa y llega una caída justo antes de comprar, podrías tener que retrasar la compra.
Consejos para llegar antes
- Automatiza el ahorro con una transferencia el día que cobras.
- Separa este dinero del fondo de emergencia: no uses la entrada para imprevistos ni al revés.
- Revisa el precio objetivo: cada 10.000 € menos de precio son 2.000 € menos de entrada con una hipoteca del 80 %, además de menos gastos.
- Guarda un colchón para después: mudanza, muebles y reparaciones llegan justo cuando acabas de gastar tus ahorros.
Calcula tu caso con la calculadora de dinero para comprar una vivienda, haz tu plan con la de meta de ahorro y revisa la cuota con la calculadora de hipoteca.