Antes de retirar una línea, distingue los costes que desaparecerían de los que seguirías pagando. La rentabilidad cambia según cómo distribuyas los gastos comunes.
Un ejemplo con cifras
Una línea genera 8.000 € de ventas y tiene 6.000 € de costes evitables. Si le asignas 2.500 € de gastos generales, aparece con una pérdida de 500 €. Si esos gastos continúan al retirarla, perderías también los 2.000 € que contribuía a pagarlos.
Pruébalo con tus números
Compara el resultado de la línea antes y después del reparto. Identifica qué costes podrías eliminar de verdad si desapareciera el producto.
Cifras de ejemplo con fines didácticos. No son una recomendación ni sustituyen al asesoramiento profesional.