Un cliente puede dejar más euros en total y exigir tantas horas de atención que desplace trabajos más rentables. Comparar beneficio total y beneficio por hora permite ver ambas decisiones.
Un ejemplo con cifras
El cliente A aporta 2.000 € tras costes directos y exige 100 horas. El B aporta 1.500 € y exige 50 horas. A deja más euros totales, pero B aporta 30 €/h frente a 20 €/h de A.
Pruébalo con tus números
Introduce a cada cliente como una línea. Divide luego su contribución por las horas empleadas y comprueba si podrías dedicar las horas liberadas a otro trabajo.
Cifras de ejemplo con fines didácticos. No son una recomendación ni sustituyen al asesoramiento profesional.