El precio que parece rentable puede quedarse corto si has incluido solo la compra del producto. Define qué costes quieres cubrir por unidad y usa la misma definición para comparar productos.
Un ejemplo con cifras
Compras un artículo por 24 €, gastas 2 € en embalaje y 4 € en envío a tu cargo. Si vendes a 40 €, quedan 10 €, el 25 % del precio, antes de otros gastos. Si solo restaras la compra, verías un 40 %.
Pruébalo con tus números
Usa 30 € como coste unitario y 40 € como precio. Identifica qué costes quedan fuera para interpretar el resultado como contribución por venta.
Cifras de ejemplo con fines didácticos. No son una recomendación ni sustituyen al asesoramiento profesional.