La cobertura se mide sobre los gastos que seguirías pagando si tus ingresos se interrumpieran. Revisa vivienda, alimentación, suministros, transporte y pagos mínimos de deuda.
Un ejemplo con cifras
Si tus gastos básicos son 1.400 € al mes y dispones de 4.200 € líquidos reservados, tienes tres meses de cobertura. Si los gastos suben a 1.750 €, el mismo saldo cubre 2,4 meses.
Pruébalo con tus números
Introduce dos escenarios de gastos básicos. Elige una cobertura objetivo que tenga sentido para tu hogar y observa cuánto dinero te falta en cada caso.
Cifras de ejemplo con fines didácticos. No son una recomendación ni sustituyen al asesoramiento profesional.