En resumen
- Se mide en meses de gastos básicos, no de sueldo.
- Una referencia habitual va de 3 a 6 meses, según lo estables que sean tus ingresos.
- Guárdalo disponible y sin riesgo, separado de la cuenta del día a día.
Qué es y para qué sirve
Un fondo de emergencia es dinero apartado para gastos que no puedes prever: una avería, una factura médica o unos meses sin ingresos. Su función no es dar rentabilidad, sino evitar que un imprevisto te obligue a endeudarte o a vender una inversión en mal momento.
Cuánto necesitas
Se mide en meses de gastos básicos: los que seguirías pagando aunque dejaras de cobrar (vivienda, alimentación, suministros, transporte, seguros y pagos mínimos de deudas). No cuentes ocio ni gastos que podrías recortar enseguida.
- Con ingresos estables y otras fuentes de apoyo, una referencia habitual es de 3 meses.
- Si tus ingresos son variables, eres autónomo o eres la única fuente de ingresos del hogar, conviene acercarse a 6 meses o más.
No hay una cifra universal: elige la que te permita dormir tranquilo con tu situación.
Un ejemplo con cifras
| Gastos básicos al mes | 1.400 € |
| Cobertura objetivo | 6 meses |
| Fondo objetivo | 8.400 € |
| Ya tienes · ahorras al mes | 2.000 € · 300 € |
| Tiempo para completarlo | 22 meses |
Hoy ese dinero cubre 1,4 meses. Cada 300 € que añades suman algo más de una semana de cobertura.
Dónde guardarlo
El fondo tiene que estar disponible en pocos días y sin riesgo de pérdidas: una cuenta de ahorro o un depósito sin penalización por retirada son opciones habituales. Sepáralo de la cuenta del día a día para no gastarlo sin darte cuenta.
Calcúlalo con tus cifras
La calculadora te dice cuántos meses cubres hoy, cuánto te falta y cuánto tardarás en completarlo con lo que puedes ahorrar.