El valor actual neto descuenta cada flujo hasta hoy y resta la inversión inicial. Comparar solo la suma de cobros con el desembolso puede ocultar un rendimiento insuficiente para el objetivo elegido.
Un ejemplo con cifras
Inviertes 1.000 € y cobras 550 € al final de cada uno de los próximos dos años. Al descontar al 10 %, el VAN es 550/1,10 + 550/1,10² − 1.000, unos −45,45 €, aunque cobres 1.100 € en total.
Pruébalo con tus números
Repite el cálculo al 5 %. Observa que cambiar la tasa exigida modifica la valoración aunque los cobros previstos sean los mismos.
Cifras de ejemplo con fines didácticos. No son una recomendación ni sustituyen al asesoramiento profesional.