En resumen
- El ROI dice cuánto ganas; el plazo de recuperación, cuándo vuelve el dinero.
- El VAN compara el proyecto con lo que podrías obtener en otra alternativa.
- Usa flujos netos, no ventas, y prueba un escenario prudente.
Tres preguntas, tres cifras
Antes de comprar una máquina, abrir un local o lanzar un proyecto conviene responder a tres preguntas:
- ¿Cuánto gano en total? El ROI compara la ganancia con lo invertido.
- ¿Cuándo recupero el dinero? El plazo de recuperación indica cuándo vuelve lo invertido.
- ¿Vale la pena frente a otras opciones? El VAN (valor actual neto) expresa todos los cobros futuros en dinero de hoy y resta la inversión.
Un ejemplo con cifras
| Inversión inicial | 12.000 € |
| Flujo neto anual durante 4 años | 4.000 € |
| ROI (sin descontar) | 33,3 %: ganas 4.000 € sobre 12.000 € |
| Plazo de recuperación | 3 años (3,6 años descontando al 8 %) |
| VAN al 8 % | 1.248,51 € |
Por qué importa el VAN
Un euro dentro de cuatro años vale menos que un euro hoy, porque hoy podrías invertirlo o usarlo para otra cosa. La tasa de descuento recoge esa rentabilidad que exiges: lo que podrías obtener en una alternativa con un riesgo parecido.
Si el VAN es positivo, el proyecto rinde más que esa tasa. En el ejemplo, al 8 % el VAN es de 1.248,51 €; si exigieras un 10 %, bajaría a 679,46 €. Sigue siendo positivo, pero el margen se estrecha.
Errores frecuentes
- Usar ventas en lugar de flujos netos: resta costes, mantenimiento e impuestos que genere el proyecto.
- Mirar solo el plazo de recuperación: dos proyectos pueden recuperarse a la vez y dejar ganancias muy distintas después.
- Olvidar el valor residual: lo que podrías obtener al vender el equipo al final.
Calcúlalo con tus cifras
La calculadora te da el ROI, el VAN y el plazo de recuperación, simple y descontado, año a año.