Dos productos con el mismo rendimiento bruto pueden acabar con saldos diferentes porque la diferencia de coste se acumula durante años.
Un ejemplo con cifras
Como aproximación, compara dos escenarios netos del 5 % y del 4 % anual. Tras 20 años, 10.000 € crecerían hasta unos 26.533 € y 21.911 €. La diferencia sería de unos 4.622 €, sin nuevas aportaciones ni impuestos.
Pruébalo con tus números
Introduce ambos rendimientos en la calculadora de interés compuesto. Si la rentabilidad que utilizas ya descuenta gastos, evita descontarlos una segunda vez.
Cifras de ejemplo con fines didácticos. No son una recomendación ni sustituyen al asesoramiento profesional.