Ver una cifra grande al final de una proyección invita a atribuir todo el crecimiento a la inversión. Para saber de dónde viene el dinero, separa el capital inicial, las aportaciones y el rendimiento.
Un ejemplo con cifras
Empiezas con 2.000 € y aportas 150 € al mes durante cinco años. Habrás puesto 11.000 € en total. Si un escenario arroja un saldo final de 12.400 €, los 1.400 € de diferencia corresponden al rendimiento proyectado.
Pruébalo con tus números
Introduce esos importes y compara dos hipótesis de rentabilidad. Fíjate en qué parte del resultado se mantiene cuando bajas la rentabilidad a cero.
Cifras de ejemplo con fines didácticos. No son una recomendación ni sustituyen al asesoramiento profesional.