En resumen
- Con el interés compuesto, los intereses que ganas se suman al capital y generan nuevos intereses.
- El factor que más influye es el tiempo: empezar antes pesa más que aportar algo más.
- Ninguna rentabilidad está garantizada: usa cifras prudentes.
Qué es
Cuando ahorras o inviertes, el dinero puede generar una rentabilidad. Si no la retiras y se suma a lo que ya tenías, al año siguiente ganas intereses sobre una cantidad mayor. Eso es el interés compuesto: intereses sobre intereses.
Un ejemplo con cifras
Empiezas con 5.000 € y apartas 200 € al mes durante 20 años, con una rentabilidad del 5 % anual.
| Lo que aportas | 53.000 € |
| Intereses generados | 42.770 € |
| Tendrías al final | 95.770 € |
Capitalización mensual, aportaciones a final de mes, sin impuestos ni comisiones.
Por qué el tiempo importa tanto
Casi la mitad del resultado del ejemplo son intereses, y la mayor parte llega en los últimos años, cuando el saldo ya es grande. Por eso, retrasar unos años el inicio suele costar más que aportar algo menos cada mes.
La rentabilidad también cuenta: con las mismas aportaciones, al 3 % tendrías 74.764 € y al 7 %, 124.379 €. Una diferencia pequeña en el porcentaje se convierte en una diferencia grande con los años.
Calcúlalo con tus cifras
Prueba distintas aportaciones, plazos y rentabilidades en la calculadora y compara escenarios.