Compara el coste de adquisición con la contribución periódica después de los costes variables de servir al cliente. Usar facturación en lugar de contribución acorta artificialmente el plazo.
Un ejemplo con cifras
Captar un cliente cuesta 180 €. Paga 50 € al mes y servirle cuesta 20 €, de modo que aporta 30 € mensuales. Recuperas los 180 € tras seis meses si sigue activo y paga. Si se marcha al cuarto, solo habrás recuperado 120 €.
Pruébalo con tus números
Calcula el plazo para un cliente típico y compáralo con la permanencia real de clientes captados en el mismo periodo.
Cifras de ejemplo con fines didácticos. No son una recomendación ni sustituyen al asesoramiento profesional.