Cumplir todos los pagos y mantener un saldo mínimo son objetivos distintos. Un cobro que llega tarde puede romper el colchón operativo antes de que la cuenta llegue a cero.
Un ejemplo con cifras
Tienes 6.000 €, quieres mantener 2.000 € y debes pagar 5.000 €. Si un cobro de 3.000 € llega a tiempo, terminas con 4.000 €. Si se retrasa una semana, terminas con 1.000 € y te falta un colchón de 1.000 € respecto al mínimo.
Pruébalo con tus números
Desplaza ese único cobro una semana y compara el saldo más bajo de la previsión.
Cifras de ejemplo con fines didácticos. No son una recomendación ni sustituyen al asesoramiento profesional.