En resumen
- Cada cuota mezcla intereses y devolución de capital; al principio pesan más los intereses.
- Alargar el plazo baja la cuota pero encarece mucho el total.
- Amortizar reduciendo plazo suele ahorrar más intereses que reducir cuota.
Cómo se calcula la cuota
En la mayoría de hipotecas pagas una cuota fija cada mes (sistema francés). Depende de tres cifras: el importe prestado, el tipo de interés y el plazo. Cada cuota se reparte en dos partes: los intereses del mes, calculados sobre la deuda pendiente, y la amortización, que es lo que reduce la deuda.
Un ejemplo con cifras
| Importe · tipo fijo | 180.000 € · 3 % |
| Cuota a 25 años | 853,58 € al mes |
| Primera cuota | 450 € de intereses y 403,58 € de capital |
| Intereses totales | 76.074 € |
Al principio la mayor parte de la cuota son intereses, porque la deuda es grande. Con los años la proporción se invierte.
Plazo: cuota más baja, más intereses
Alargar el plazo baja la cuota, pero mantienes la deuda más tiempo y pagas más intereses. Con el mismo préstamo:
- A 20 años: 998,28 € al mes y 59.586 € de intereses.
- A 30 años: 758,89 € al mes y 93.199 € de intereses.
Elige el plazo mirando a la vez la cuota que puedes asumir con holgura y el coste total.
Amortizar antes de tiempo
Si adelantas capital, puedes reducir la cuota o el plazo. Con el mismo tipo y sin comisiones, reducir plazo suele ahorrar más intereses, porque la deuda baja más deprisa. Revisa en tu contrato si hay comisión por amortización anticipada.
Calcúlalo con tus cifras
La calculadora te da la cuota, el cuadro de amortización completo y el efecto de los pagos extra.