Si adelantas capital, puedes buscar más holgura cada mes o terminar de pagar antes. Con el mismo tipo fijo y sin comisiones, mantener la cuota suele ahorrar más intereses porque el saldo baja más deprisa.
Un ejemplo con cifras
Imagina una hipoteca de 120.000 € a 20 años y al 3 %. Su cuota inicial ronda los 666 €. Si añades 100 € al mes para reducir plazo, esos 100 € aceleran la devolución. Si eliges reducir cuota, el beneficio se manifiesta como menor obligación mensual.
Pruébalo con tus números
Introduce el mismo extra en ambos modos y compara la fecha final, la cuota y los intereses. Añade la comisión de tu contrato si corresponde.
Cifras de ejemplo con fines didácticos. No son una recomendación ni sustituyen al asesoramiento profesional.